“La automatización de todo aquello que sea automatizable y el uso ‘pragmático’ de la IA deben ser herramientas claves para preservar nuestra competitividad”
Tras la excelente acogida de la visita técnica que los socios de Techsolids realizaron el pasado 22 de abril al Centro Alimentario de Guissona (Lleida), Daniel Marsol, director de Comunicación, Marketing, Relaciones Corporativas y RSC de bonÀrea Agrupa, vuelve a “abrirnos” las puertas para conocer algo más los secretos del éxito de uno de los principales grupos del sector agroalimentario español.
Marsol, graduado en ADE por la UB y máster por EADA, cuenta con una trayectoria de más de 26 años en el grupo. Antes de asumir su actual rol estratégico de marca, comunicación y sostenibilidad, dirigió durante más de dos décadas CaixaGuissona —la entidad financiera de la corporación—, consolidándola como una de las instituciones mejor valoradas por sus clientes.
En esta entrevista, nos desvela las claves de un modelo industrial único que integra producción, logística, energía y distribución en un solo complejo y sin intermediarios.
Los socios de Techsolids tuvieron recientemente la oportunidad de visitar el Centro Alimentario de bonÀrea en Guissona. ¿Qué cree que sorprendió más a los profesionales que conocieron las instalaciones por primera vez?
A ver si se me entiende, se trataba de una visita “fácil”, en la que participaron personas apasionadas por la industria, la tecnología y la transformación, por todo aquello que se conoce como economía real… y, sin duda, nuestro centro alimentario es una muestra clara de cómo transformando se puede aportar valor en una economía.
¿Qué valor tiene para una compañía como bonÀrea abrir sus instalaciones a asociaciones técnicas como Techsolids y compartir experiencias con profesionales de otros sectores industriales?
Somos unos apasionados de nuestro trabajo, nos sentimos auténticamente orgullosos de lo que hemos construido, si a ello añadimos que la transparencia es otro de nuestros valores, se entiende perfectamente por qué nos gusta tanto abrir las puertas de nuestra casa.
bonÀrea tiene un modelo de negocio único, en el que los productos se hacen llegar directamente a los consumidores sin intermediarios. Desde el punto de vista industrial, ¿qué ventajas aporta concentrar tantos procesos dentro de un mismo complejo?
Las sinergias son evidentes, pero el peaje en términos de complejidad son igualmente relevantes. Puede parecer fácil, pero no lo es. Trabajar en un mismo centro todas las operaciones, de cualquier naturaleza, sean productivas, logísticas o comerciales, nos permite evitar procesos vacíos que no aportan valor y que acaban impactando en el precio final. Acortar el camino nos permite ser muy eficientes, lo que en nuestro caso se traduce en mejor calidad, frescor y precio.
Y ¿cuál ha sido el mayor reto tecnológico para conseguir que todos esos procesos -producción, logística, energía y distribución en un mismo ecosistema industrial- funcionen como un único sistema?
Desarrollar hasta su “foto” actual nuestro centro alimentario nos ha tomado más de 60 años. A lo largo de ese tiempo, hemos ido afrontando numerosos retos, que hemos ido resolviendo con ingenio y contando con las mejores soluciones, tecnológicas, de sistemas, informáticos, etc., existentes en cada momento. Nunca hemos “regateado” inversiones, y siempre hemos inoculado en nuestros equipos una cultura de curiosidad y de desafío permanente… Los retos aparecen solos cuando se observa lo que ocurre alrededor con mirada curiosa.
Uno de los aspectos que más llama la atención del modelo de bonÀrea es, precisamente, la integración entre producción y logística. ¿Cómo se consigue coordinar un flujo continuo de fabricación con la distribución diaria a cientos de establecimientos?
Programación. Todo parte de nuestra planificación estratégica, un ejercicio que celebramos cada dos años de forma ininterrumpida desde los primeros 70 del siglo pasado… Ha llovido mucho… Proyectamos lo que vamos a ser capaces de vender en los próximos cinco años y desde ese objetivo “vamos hacia atrás” para asegurar que nuestra producción va a ser suficiente para tener los lineales perfectamente surtidos, con productos seguros, sabrosos y siempre a un precio accesible.
Automatización, digitalización, trazabilidad… Son conceptos presentes en prácticamente cualquier industria. En el caso de bonÀrea, ¿qué tecnologías considera que han transformado más profundamente la forma de producir durante los últimos años?
Muchos de los desarrollos industriales y logísticos se han concebido y desarrollado “in house”. Las numerosas peculiaridades de nuestro modelo hacen que las soluciones milagrosas “enlatadas” no acaben encajando con nuestros singulares requerimientos y con nuestra obsesión por la eficiencia. Nuestra caja blanca, nuestro almacén inteligente o el proyecto de trazabilidad Directo al Origen, por mencionar algunos, son ejemplos de ese ingenio aplicado a nuestro modelo único de negocio. En nuestro grupo trabajan más de 250 ingenieros.
De hecho, en un contexto marcado por la escasez de personal cualificado, ¿qué peso cree que tendrán la automatización y la inteligencia artificial para garantizar la competitividad de plantas como la de Guissona?
Jamás hemos regateado un céntimo si se nos han planteado soluciones que mejoren la eficiencia de nuestros procesos. En este sentido, y en un contexto como el actual, marcado por la dificultad para fidelizar el talento, es obvio que seguiremos apostando por todas aquellas palancas que nos permitan recortar los costes de nuestra cadena de valor. La automatización de todo aquello que sea automatizable y el uso “pragmático” de la IA deben ser herramientas claves para preservar nuestra competitividad.
La eficiencia energética también se ha convertido en un factor estratégico. ¿Cómo afronta bonÀrea este reto y qué proyectos considera especialmente relevantes en este ámbito?
Como grandes consumidores de energía y como empresa que vive en un territorio donde las horas de sol lo permiten, estamos desarrollando de forma muy intensiva instalaciones fotovoltaicas. También una planta de biogás que nos permitirá valorizar algunas materias cuyo aprovechamiento hoy es claramente mejorable. Por lo demás, los controles férreos sobre los consumos y la optimización de los balances energéticos, apoyados en la IA, de todas nuestras salas de máquinas, son otros focos a los que dedicamos atención y recursos.
Para finalizar, ¿qué mensaje le gustaría trasladar a las empresas que desarrollan tecnología para procesos industriales y que forman parte de Techsolids?
Les diría que perseguir un propósito auténtico e inspirador, con los pies en el suelo, con perseverancia, compromiso y sentido común, es lo mejor a lo que uno puede dedicarse. Creo que bonÀrea es un magnífico ejemplo de cómo, con todos esos ingredientes y sin contar con ninguna ventaja o privilegio, se puede transformar de pies a cabeza la economía y el bienestar de un territorio.